lunes, 15 de abril de 2019

Federico Cantú 1907-1989
Les Années folles commencent en 1920 et se terminent en 1929 avec le début de la Grande Dépression.
À Paris, pendant la Première Guerre mondiale, la population n'a pas perdu l'art de s'amuser. On fit la fête au début pour se moquer de l'ennemi et se donner du courage : il allait prendre une belle raclée qui laverait l'affront de 1870 et ferait oublier la honte de l'affaire Dreyfus pour l'armée française disait-on. On poursuivit la fête ensuite, pour distraire les permissionnaires. Puis, quand trop d'horreurs eurent enlevé aux « poilus » l'envie de rire, la fête continua pour se consoler.
Après la fin du conflit, une génération nouvelle rêve d'un monde nouveau et proclame « Plus jamais ça ! ». On s'empresse de lui proposer de nouvelles griseries sur fond de musique. Venu d'Amérique avec les Alliés, le jazz fait son apparition mais également la danse, la radio et les sports, les industries avec les électroménagers etc, sur fond de très forte croissance économique...
L'utopie positiviste du xixe siècle et son crédo progressiste font place à un individualisme déchaîné et extravagant. André Gide et Marcel Proust donnent le ton littéraire de cette tendance qui s'exacerbe et croît avec le mouvement dada dont Tristan Tzara publie le manifeste. Le surréalisme d'André Breton n'est pas loin. L'Art nouveau foisonnant, fauché par la guerre, cède la place aux épures précieuses de l'Art déco.
Durant les Années folles, Montparnasse et Montmartre sont sans conteste les lieux de Paris les plus célèbres et les plus fréquentés, abritant ses prestigieux cafés tel la Coupole, le Dôme, la Rotonde et la Closerie des Lilas ou les salons comme celui de Gertrude Stein rue de Fleurus.
Montmartre, tout d'abord, constitue l'un des centres majeurs de ces lieux de rencontre entre ces intellectuels. Le quartier présente un aspect de modernité avec l'existence de trompettistes comme Arthur Briggs qui se produit à l'Abbaye. Mais pour l'écrivain américain Henry Miller comme beaucoup d'autres étrangers d'ailleurs, le carrefour Vavin-Raspail-Montparnasse est selon ses propres mots « le nombril du monde ». Il y est d'ailleurs venu écrire sa série des Tropiques.
À Paris, c'est plus précisément la rive gauche de la Seine qui est principalement concernée par les arts et les lettres, et tout cela se confirme durant les années 1920. En témoignent d'ailleurs la forte concentration de créateurs qui se sont installés au sein de la capitale française et qui occupent les places du cabaret Le Bœuf sur le toit ou les grandes brasseries de Montparnasse. Les écrivains américains de la « Génération perdue », à savoir notamment Scott Fitzgerald, Henry Miller et Ernest Hemingway, y côtoient les exilés qui ont fui les dictatures méditerranéennes et balkaniques. Il y a enfin les peintres qui forment ce que l'on appellera par la suite « l'École de Paris »


sábado, 30 de marzo de 2019

Atelier     Federico Cantú 1907-1989

En la historia del arte nos topamos constantemente con un sinnúmero de problemas de interpretación que nos conducen muchas veces a faltas que crean un vacío histórico.
Lo peor es cuando sin sentido se imprimen los errores en publicaciones que resultan la única fuente de consulta, resultando de ello un laberinto impropio para el presente y el futuro .
Aun hoy en pleno siglo XXI se requiere de un buen oficio de análisis para entender una obra , de un conocimiento pleno de la técnica de la temática y por supuesto de la narrativa histórica , pues sin estos elementos nuestra interpretación o análisis navegaría en la ambigüedad , de ahí a que cualquier investigador poco le podría aportar esta fotografía
Por ello los elementos paralelos de consulta como lo son : descripción o apuntes de autor , titulo o las fotografías mismas que nos describan la escena y el mobiliario o un paisaje , la buena critica , las prensa , los archivos , la correspondencia , un buen inventario o un simple sello postal …..en fin todo un conjunto de elementos que en suma nos pueden servir de mucha ayuda.
Es ahí donde una fotografía nos permite detener por siempre un lugar que resguardara un gran archivo creativo de mas de tres décadas
que sin duda tiene una importancia descomunal para el artista y su obra.
Por ello la suma de objetos de arte comprendidos en una masa hereditaria es en conjunto que podemos traducir como un motivo de vida que narra el mapa genético del pensamiento del autor , mismo que requiere de un cuidado tanto o mas que su legado, por ello cuando desparece una obra , una publicación un texto narrativo vinculatorio , estamos sin duda perdiendo parte de la esencia de una creación .
Y mas aun , si bien sabemos que se trataba de un recinto por el cual el artista lucho
En su adquisición , cuido y procuro tanto como los momentos de vida, sumando muchas horas de trabajo , de ahí la importancia de la fotografía que detiene el tiempo para ayudar a nuestra imaginación a recordar un momento y un lugar ahora ya inexistente
La imagen que presentamos nos permite adentrarnos al sentir de Federico
Una pequeña esquina dentro de uno de su Atelier, en San Jerónimo Lidice
Aquel donde desarrollo un caudal de obras de grabado , escultura monumental y pintura al oleo . Construido primeramente por Luis Ortiz Monasterio y re transformado por Cantú durante la década de los 70s .
Partiendo de esta imagen podemos crear una narrativa recordando como es ahí donde pinta obras como:
Arlequín triste, Madona yacente, Metamorfosis de Daphne , Tritón , Paisaje de San Jerónimo , Palas Atenea , Leda y el Cisne ……….
Adolfo Cantú
CYDT Collection .

jueves, 28 de marzo de 2019

Federico Cantú 1907-1989

Existe una secuencia de temas en los que Federico trabaja durante décadas,
esta serie de labrados en madera de 1942 son un muy buen ejemplo de esta dinámica creativa y tienen sus orígenes en Francia (1924-1924) donde él había observado toda esas serie de motivos tradicionales que adornan los muebles normandos , mismos que a manera de relieves narran motivos costumbritas y de campiña. 
Casi una década despues, Federico, tiene la oportunidad ideal de revivir esos apuntes de Rue del Harp  y  ahora ya instalado en México podrá darles un enfoque nacional , En esta imagen a manera de tríptico podemos observar, que el afilador en vez de llevar unos suecos como zapatos, tiene ese tipo de bota que se acostumbraba en la época cardenista.
Y es asi que Cantú logra abrevar el sincretismo europeo y poco a poco lo conjuga con lo nuestro agregando follajes , vegetación o costumbre propias de nuestra región , sin embargo en el trazo parece que se mantendrá unido por siempre a las dos escuela: La Escuela de Paris , la Escuela Mexicana.

Adolfo Cantú
Colección de Arte Cantú y de Teresa

martes, 5 de marzo de 2019

Hiroshige’s Great Tokaido - In 1832, Hiroshige first traveled from his home in Edo (present-day Tokyo) to Kyoto along the Tokaido road. The journey was an eye-opening and life-changing experience for him. As an urban man of Edo, he had experienced life mainly in the capital. After the trip, he returned to Edo and immediately began his masterwork woodblock series from the sketches he had made on his journey. Hiroshige's first Tokaido series is also known as the "Great Tokaido," or the "Hoeido Tokaido," after the publisher Hoeido. Hiroshige returned to this favorite subject again and again, creating many additional Tokaido series. Published circa 1833 - 1834, Hiroshige's famous Great Tokaido designs offer an opportunity to be transported back in time to see Japan as it was during the days of the Tokugawa Shogunate.

Ferryboats at Arai - Terrific scene of a ferryboat carrying a daimyo across the water from Maisaka to Arai, with standards flying and an awning screening the lord. A smaller boat follows carrying the daimyo's retainers with two boatmen poling the craft. A beautiful Hiroshige design with lovely shading in the warm sky and the deep blue of the water.


Artist - Hiroshige (1797 - 1858)
Image Size - 8 7/8" x 14" + margins as shown
Condition - This print with excellent detail as shown. Expertly remargined. Large loss at right, a few holes, repaired. Slight soiling, a few small spots and marks. Please see photos for details.
Hiroshige (1797 - 1858) Japanese Woodblock Print
Ferryboats at Arai
Series; Fifty-three Stations of the Tokaido (The Great Tokaido



Durante todo una vida de producción creativa Federico retoma constantemente los temas mitológicos , sus personajes y pasajes transitaran en un entorno intemporal iniciado en Paris . Casandra formara parte de este laberinto creativo elevando la figura de la bella musa como “Mona Casandra
En la mitología griega, Casandra (en griego antiguo, Κασσάνδρα: "la que enreda a los hombres" o "hermana de los hombres") era hija de Hécuba y Príamo, reyes de Troya. Casandra fue sacerdotisa de Apolo, con quien pactó, a cambio de un encuentro carnal, la concesión del don de la profecía. Sin embargo, cuando accedió a los arcanos de la adivinación, Casandra rechazó el amor del dios; este, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca: seguiría teniendo su don, pero nadie creería jamás en sus pronósticos. Tiempo después, ante su anuncio repetido de la inminente caída de Troya, ningún ciudadano dio crédito a sus vaticinios. Ella, junto con Laocoonte, fueron los únicos que predijeron el engaño en el caballo de Troya.
Federico Cantú 1907-1989
Mona Casandra 
Monotipo
Coleccion de Arte Cantú Y de Teresa

lunes, 25 de febrero de 2019

Rue Delambre,
Behind the Rue Huygen - Paris Montparnasse

“Les Années folles”
there, just a few steps away, there was a building called Hötel des Écoles, where small rooms (spacious of 15m2) were transformed into ateliers, which were usually occupied for long periods of six months to a year.
There they were installed:
Man Ray y Kiki de Montparnasse , Breton , Miro, Tristán Tzara, Léonard Tsuguharu Foujita y Federico Cantú , Ginés Parra, Joaquín Peinado…..etc.






domingo, 17 de febrero de 2019


ÉDITION ORIGINALE du PREMIER LIVRE d’Apollinaire, de Derain illustrateur et de Kahnweiler éditeur. 
Entrepris dès 1898, l’ouvrage connut deux versions : l’une publiée en 1904 dans Le Festin d’Ésope, revue fondée par l’auteur ; la seconde, après avoir été remaniée, fit l’objet de cette publication.
Dans cette première œuvre, on retrouve les thèmes essentiels du poète cubiste : impossibilité de l’amour, obsession du temps, quête de l’identité et exaltation de la création poétique. Elle est au cœur de sa production. Le dernier chapitre « Onirocritique » apparaît comme le prélude du surréalisme. 
Premier pas du peintre de Chatou dans l’univers du livre illustré.
Derain se mit au travail en juillet 1909, et l’acheva en septembre. Le livre comporte 32 bois gravés dont 12 hors-texte.
Ces gravures informelles, d’esprit fauve, ont été traduites assez librement, recherchant davantage un enrichissement du texte qu’une paraphrase. François Chapon évoque ici l’art des résonances. 



Intronisation de Kahnweiler en tant qu’éditeur.
C’est la première d’une série de publications qui marqueront de leur empreinte le monde du livre illustré au XXesiècle. Novateurs, ces livres obéissent à une politique d’édition très stricte : texte en édition originale, tirage restreint, modestie du format, absence de légende pour les planches et de pagination, parti pris du noir... 
L’un des 75 exemplaires sur papier vergé fort à la forme des Papeteries d’Arches. 
L’une des plus spectaculaires reliures à lames d’ébène articulées de Jean de Gonet. La technique de la lame articulée a été développée par ce dernier à partir de 1981. 
L’exemplaire a été placé dans une boîte à rabats, à dos de box, titrée au palladium. Édition limitée à 106 exemplaires numérotés, signés par l’auteur et l’artiste. DIMENSIONS : 258 x 198 mm. 
€25,000–35,000 $29,000–40,000 - £22,000–31,000 
Peyré, Peinture et poésie, pp. 107-108 ; [...], From Manet to Hockney, Victoria & Albert Museum, 26 ; Johnson, Artists’ Books in the Modern Era, 1870-2000,14 ; Pernoud, L’Estampe des Fauves, pp. 79-84 ; [...], André Derain, Musée d’Art moderne de la ville de Paris, p. 380 (« Ces gravures sont un adieu au fauvisme ») ; Coron, Jean de Gonet relieur, 2013, n° 29 (jusqu’en 2010, environ soixante-dix reliures à lames articulées ont été créées par le relieur...) et n° 95 (« les reliures à lames articulées, peu nombreuses au début des années 1990, reviennent en nombre – on en compte 28 – de 1997 à la fermeture de l’atelier »). 


Le Bestiaire ou cortège d’Orphée.Paris, Deplanche, 1911, in-4°, maroquin naturel, plats mosaïqués de veau noir et bleu à motifs de feuilles, de feurs et de papillons, décor se prolongeant au dos, doublure et gardes en daim noir, couverture de vélin, tranches dorées, chemise et étui gainés de maroquin havane (Creuzevault).




ÉDITION ORIGINALE. 
Suite de trente poèmes, quatrains et quintils, dont quinze avaient été publiés en juin 1908 dans La Phalange. En août 1910, Guillaume Apollinaire (1880-1918) adressa à Raoul Dufy (1877-1953) les 15 autres. 
Picasso avait été pressenti par le poète pour illustrer son Bestiaire, mais ce dernier ne manifestant qu’un enthousiasme modéré dans son travail – fn 1907, seuls deux bois avaient été gravés (« Le Poussin » et « L’Aigle ») –, Apollinaire porta alors son choix sur Dufy.
« C’est Apollinaire qui m’entraîna dans l’aventure du Bestiaire qui devait, selon lui, nous apporter gloire et richesse ! C'était en 1909 » (Raoul Dufy, Plaisir du bibliophile, n° 7, 1926, propos recueillis par P. Istel). 
En Deplanche ils trouvèrent leur éditeur ; Gauthier-Villars, l’oncle de Willy, fut choisi comme imprimeur ; le tirage se ft sous la responsabilité de l’excellent pressier Lefèvre. Dufy surveilla l’impression de la première à la dernière feuille. 
Le 11 mars 1911, l’ouvrage parut. Le succès escompté tarda à venir. Ne parvenant à vendre qu’une vingtaine d’exemplaires, Deplanche céda le restant au libraire antiquaire Chevrel. 
39 bois originaux de Raoul Dufy (1877-1953).
Gravés à la Villa Médicis libre ainsi que dans son atelier rue Linné, ces emblèmes animaliers, fruits d’une étroite collaboration entre le peintre et le poète, ce dernier intervenant directement dans la composition des bois, suscitèrent les louanges d’Apollinaire.
« Ces bois témoignent d’une grande sûreté de métier, ils sont traités d’une manière large où les détails qui ne sont jamais évités ne deviennent pas des minuties. » 
€25,000–35,000 $29,000–40,000 - £22,000–31,000 
Par ce cycle iconographique empreint d’imagerie populaire, Dufy a introduit une notion décorative dans le bois fauve.
Sensible à cette suite d’images, Paul Poiret suggéra au peintre de transposer les motifs du Bestiaire pour des décors de tissus et de tentures ; il travailla également d’après cette veine pour le soyeux lyonnais Bianchini. 
L’un des 91 exemplaires sur papier de Hollande ; celui-ci est signé à la plume par Apollinaire et Dufy. 
Intéressante reliure à mosaïque non sertie d’Henri Creuzevault (1905-1971).
Elle appartient à la série qu’il réalisa à partir de 1950 sur le Bufon de Picasso, L’Enchanteur pourrissant d’Apollinaire ou Les Lettres portugaises illustrées par Matisse...
Certaines d’entre elles furent exposées à la Bibliothèque nationale en 1953.
Celle-ci a échappé au travail de recensement de Colette Creuzevault. 
Exemplaire très bien conservé.
Discrètes rousseurs aux premiers feuillets de garde. 
Édition limitée à 122 exemplaires numérotés, signés à la plume par Apollinaire et Dufy. DIMENSIONS : 320 x 245 mm.
PROVENANCE : Jacques Fougerolle. 
Peyré, Peinture et poésie. Le dialogue par le livre, p. 108 ; Pernoud, L’Estampe des Fauves, pp. 84-94 ; Tourlonnais – Vidal, Raoul Dufy, l’œuvre en soie, pp. 22-27 ; [...], From Manet to Hockney, Victoria & Albert Museum, 27 ; Castelman, A Century of Artists Books, p. 119.