sábado, 30 de marzo de 2019

Atelier     Federico Cantú 1907-1989

En la historia del arte nos topamos constantemente con un sinnúmero de problemas de interpretación que nos conducen muchas veces a faltas que crean un vacío histórico.
Lo peor es cuando sin sentido se imprimen los errores en publicaciones que resultan la única fuente de consulta, resultando de ello un laberinto impropio para el presente y el futuro .
Aun hoy en pleno siglo XXI se requiere de un buen oficio de análisis para entender una obra , de un conocimiento pleno de la técnica de la temática y por supuesto de la narrativa histórica , pues sin estos elementos nuestra interpretación o análisis navegaría en la ambigüedad , de ahí a que cualquier investigador poco le podría aportar esta fotografía
Por ello los elementos paralelos de consulta como lo son : descripción o apuntes de autor , titulo o las fotografías mismas que nos describan la escena y el mobiliario o un paisaje , la buena critica , las prensa , los archivos , la correspondencia , un buen inventario o un simple sello postal …..en fin todo un conjunto de elementos que en suma nos pueden servir de mucha ayuda.
Es ahí donde una fotografía nos permite detener por siempre un lugar que resguardara un gran archivo creativo de mas de tres décadas
que sin duda tiene una importancia descomunal para el artista y su obra.
Por ello la suma de objetos de arte comprendidos en una masa hereditaria es en conjunto que podemos traducir como un motivo de vida que narra el mapa genético del pensamiento del autor , mismo que requiere de un cuidado tanto o mas que su legado, por ello cuando desparece una obra , una publicación un texto narrativo vinculatorio , estamos sin duda perdiendo parte de la esencia de una creación .
Y mas aun , si bien sabemos que se trataba de un recinto por el cual el artista lucho
En su adquisición , cuido y procuro tanto como los momentos de vida, sumando muchas horas de trabajo , de ahí la importancia de la fotografía que detiene el tiempo para ayudar a nuestra imaginación a recordar un momento y un lugar ahora ya inexistente
La imagen que presentamos nos permite adentrarnos al sentir de Federico
Una pequeña esquina dentro de uno de su Atelier, en San Jerónimo Lidice
Aquel donde desarrollo un caudal de obras de grabado , escultura monumental y pintura al oleo . Construido primeramente por Luis Ortiz Monasterio y re transformado por Cantú durante la década de los 70s .
Partiendo de esta imagen podemos crear una narrativa recordando como es ahí donde pinta obras como:
Arlequín triste, Madona yacente, Metamorfosis de Daphne , Tritón , Paisaje de San Jerónimo , Palas Atenea , Leda y el Cisne ……….
Adolfo Cantú
CYDT Collection .

jueves, 28 de marzo de 2019

Federico Cantú 1907-1989

Existe una secuencia de temas en los que Federico trabaja durante décadas,
esta serie de labrados en madera de 1942 son un muy buen ejemplo de esta dinámica creativa y tienen sus orígenes en Francia (1924-1924) donde él había observado toda esas serie de motivos tradicionales que adornan los muebles normandos , mismos que a manera de relieves narran motivos costumbritas y de campiña. 
Casi una década despues, Federico, tiene la oportunidad ideal de revivir esos apuntes de Rue del Harp  y  ahora ya instalado en México podrá darles un enfoque nacional , En esta imagen a manera de tríptico podemos observar, que el afilador en vez de llevar unos suecos como zapatos, tiene ese tipo de bota que se acostumbraba en la época cardenista.
Y es asi que Cantú logra abrevar el sincretismo europeo y poco a poco lo conjuga con lo nuestro agregando follajes , vegetación o costumbre propias de nuestra región , sin embargo en el trazo parece que se mantendrá unido por siempre a las dos escuela: La Escuela de Paris , la Escuela Mexicana.

Adolfo Cantú
Colección de Arte Cantú y de Teresa

martes, 5 de marzo de 2019

Hiroshige’s Great Tokaido - In 1832, Hiroshige first traveled from his home in Edo (present-day Tokyo) to Kyoto along the Tokaido road. The journey was an eye-opening and life-changing experience for him. As an urban man of Edo, he had experienced life mainly in the capital. After the trip, he returned to Edo and immediately began his masterwork woodblock series from the sketches he had made on his journey. Hiroshige's first Tokaido series is also known as the "Great Tokaido," or the "Hoeido Tokaido," after the publisher Hoeido. Hiroshige returned to this favorite subject again and again, creating many additional Tokaido series. Published circa 1833 - 1834, Hiroshige's famous Great Tokaido designs offer an opportunity to be transported back in time to see Japan as it was during the days of the Tokugawa Shogunate.

Ferryboats at Arai - Terrific scene of a ferryboat carrying a daimyo across the water from Maisaka to Arai, with standards flying and an awning screening the lord. A smaller boat follows carrying the daimyo's retainers with two boatmen poling the craft. A beautiful Hiroshige design with lovely shading in the warm sky and the deep blue of the water.


Artist - Hiroshige (1797 - 1858)
Image Size - 8 7/8" x 14" + margins as shown
Condition - This print with excellent detail as shown. Expertly remargined. Large loss at right, a few holes, repaired. Slight soiling, a few small spots and marks. Please see photos for details.
Hiroshige (1797 - 1858) Japanese Woodblock Print
Ferryboats at Arai
Series; Fifty-three Stations of the Tokaido (The Great Tokaido



Durante todo una vida de producción creativa Federico retoma constantemente los temas mitológicos , sus personajes y pasajes transitaran en un entorno intemporal iniciado en Paris . Casandra formara parte de este laberinto creativo elevando la figura de la bella musa como “Mona Casandra
En la mitología griega, Casandra (en griego antiguo, Κασσάνδρα: "la que enreda a los hombres" o "hermana de los hombres") era hija de Hécuba y Príamo, reyes de Troya. Casandra fue sacerdotisa de Apolo, con quien pactó, a cambio de un encuentro carnal, la concesión del don de la profecía. Sin embargo, cuando accedió a los arcanos de la adivinación, Casandra rechazó el amor del dios; este, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca: seguiría teniendo su don, pero nadie creería jamás en sus pronósticos. Tiempo después, ante su anuncio repetido de la inminente caída de Troya, ningún ciudadano dio crédito a sus vaticinios. Ella, junto con Laocoonte, fueron los únicos que predijeron el engaño en el caballo de Troya.
Federico Cantú 1907-1989
Mona Casandra 
Monotipo
Coleccion de Arte Cantú Y de Teresa

lunes, 25 de febrero de 2019

Rue Delambre,
Behind the Rue Huygen - Paris Montparnasse

“Les Années folles”
there, just a few steps away, there was a building called Hötel des Écoles, where small rooms (spacious of 15m2) were transformed into ateliers, which were usually occupied for long periods of six months to a year.
There they were installed:
Man Ray y Kiki de Montparnasse , Breton , Miro, Tristán Tzara, Léonard Tsuguharu Foujita y Federico Cantú , Ginés Parra, Joaquín Peinado…..etc.






domingo, 17 de febrero de 2019


ÉDITION ORIGINALE du PREMIER LIVRE d’Apollinaire, de Derain illustrateur et de Kahnweiler éditeur. 
Entrepris dès 1898, l’ouvrage connut deux versions : l’une publiée en 1904 dans Le Festin d’Ésope, revue fondée par l’auteur ; la seconde, après avoir été remaniée, fit l’objet de cette publication.
Dans cette première œuvre, on retrouve les thèmes essentiels du poète cubiste : impossibilité de l’amour, obsession du temps, quête de l’identité et exaltation de la création poétique. Elle est au cœur de sa production. Le dernier chapitre « Onirocritique » apparaît comme le prélude du surréalisme. 
Premier pas du peintre de Chatou dans l’univers du livre illustré.
Derain se mit au travail en juillet 1909, et l’acheva en septembre. Le livre comporte 32 bois gravés dont 12 hors-texte.
Ces gravures informelles, d’esprit fauve, ont été traduites assez librement, recherchant davantage un enrichissement du texte qu’une paraphrase. François Chapon évoque ici l’art des résonances. 



Intronisation de Kahnweiler en tant qu’éditeur.
C’est la première d’une série de publications qui marqueront de leur empreinte le monde du livre illustré au XXesiècle. Novateurs, ces livres obéissent à une politique d’édition très stricte : texte en édition originale, tirage restreint, modestie du format, absence de légende pour les planches et de pagination, parti pris du noir... 
L’un des 75 exemplaires sur papier vergé fort à la forme des Papeteries d’Arches. 
L’une des plus spectaculaires reliures à lames d’ébène articulées de Jean de Gonet. La technique de la lame articulée a été développée par ce dernier à partir de 1981. 
L’exemplaire a été placé dans une boîte à rabats, à dos de box, titrée au palladium. Édition limitée à 106 exemplaires numérotés, signés par l’auteur et l’artiste. DIMENSIONS : 258 x 198 mm. 
€25,000–35,000 $29,000–40,000 - £22,000–31,000 
Peyré, Peinture et poésie, pp. 107-108 ; [...], From Manet to Hockney, Victoria & Albert Museum, 26 ; Johnson, Artists’ Books in the Modern Era, 1870-2000,14 ; Pernoud, L’Estampe des Fauves, pp. 79-84 ; [...], André Derain, Musée d’Art moderne de la ville de Paris, p. 380 (« Ces gravures sont un adieu au fauvisme ») ; Coron, Jean de Gonet relieur, 2013, n° 29 (jusqu’en 2010, environ soixante-dix reliures à lames articulées ont été créées par le relieur...) et n° 95 (« les reliures à lames articulées, peu nombreuses au début des années 1990, reviennent en nombre – on en compte 28 – de 1997 à la fermeture de l’atelier »). 


Le Bestiaire ou cortège d’Orphée.Paris, Deplanche, 1911, in-4°, maroquin naturel, plats mosaïqués de veau noir et bleu à motifs de feuilles, de feurs et de papillons, décor se prolongeant au dos, doublure et gardes en daim noir, couverture de vélin, tranches dorées, chemise et étui gainés de maroquin havane (Creuzevault).




ÉDITION ORIGINALE. 
Suite de trente poèmes, quatrains et quintils, dont quinze avaient été publiés en juin 1908 dans La Phalange. En août 1910, Guillaume Apollinaire (1880-1918) adressa à Raoul Dufy (1877-1953) les 15 autres. 
Picasso avait été pressenti par le poète pour illustrer son Bestiaire, mais ce dernier ne manifestant qu’un enthousiasme modéré dans son travail – fn 1907, seuls deux bois avaient été gravés (« Le Poussin » et « L’Aigle ») –, Apollinaire porta alors son choix sur Dufy.
« C’est Apollinaire qui m’entraîna dans l’aventure du Bestiaire qui devait, selon lui, nous apporter gloire et richesse ! C'était en 1909 » (Raoul Dufy, Plaisir du bibliophile, n° 7, 1926, propos recueillis par P. Istel). 
En Deplanche ils trouvèrent leur éditeur ; Gauthier-Villars, l’oncle de Willy, fut choisi comme imprimeur ; le tirage se ft sous la responsabilité de l’excellent pressier Lefèvre. Dufy surveilla l’impression de la première à la dernière feuille. 
Le 11 mars 1911, l’ouvrage parut. Le succès escompté tarda à venir. Ne parvenant à vendre qu’une vingtaine d’exemplaires, Deplanche céda le restant au libraire antiquaire Chevrel. 
39 bois originaux de Raoul Dufy (1877-1953).
Gravés à la Villa Médicis libre ainsi que dans son atelier rue Linné, ces emblèmes animaliers, fruits d’une étroite collaboration entre le peintre et le poète, ce dernier intervenant directement dans la composition des bois, suscitèrent les louanges d’Apollinaire.
« Ces bois témoignent d’une grande sûreté de métier, ils sont traités d’une manière large où les détails qui ne sont jamais évités ne deviennent pas des minuties. » 
€25,000–35,000 $29,000–40,000 - £22,000–31,000 
Par ce cycle iconographique empreint d’imagerie populaire, Dufy a introduit une notion décorative dans le bois fauve.
Sensible à cette suite d’images, Paul Poiret suggéra au peintre de transposer les motifs du Bestiaire pour des décors de tissus et de tentures ; il travailla également d’après cette veine pour le soyeux lyonnais Bianchini. 
L’un des 91 exemplaires sur papier de Hollande ; celui-ci est signé à la plume par Apollinaire et Dufy. 
Intéressante reliure à mosaïque non sertie d’Henri Creuzevault (1905-1971).
Elle appartient à la série qu’il réalisa à partir de 1950 sur le Bufon de Picasso, L’Enchanteur pourrissant d’Apollinaire ou Les Lettres portugaises illustrées par Matisse...
Certaines d’entre elles furent exposées à la Bibliothèque nationale en 1953.
Celle-ci a échappé au travail de recensement de Colette Creuzevault. 
Exemplaire très bien conservé.
Discrètes rousseurs aux premiers feuillets de garde. 
Édition limitée à 122 exemplaires numérotés, signés à la plume par Apollinaire et Dufy. DIMENSIONS : 320 x 245 mm.
PROVENANCE : Jacques Fougerolle. 
Peyré, Peinture et poésie. Le dialogue par le livre, p. 108 ; Pernoud, L’Estampe des Fauves, pp. 84-94 ; Tourlonnais – Vidal, Raoul Dufy, l’œuvre en soie, pp. 22-27 ; [...], From Manet to Hockney, Victoria & Albert Museum, 27 ; Castelman, A Century of Artists Books, p. 119. 

miércoles, 30 de enero de 2019

XXX Aniversario Federico Cantú


    






29 de Enero de 1989
Eternamente Federico XXX años
Federico Cantú
Nacido el 3 de marzo de 1907 en Cadereyta de Jiménez Nuevo León, fue un prodigioso talentoso maestro del arte del pasado siglo XX , desde muy joven, tenía apenas catorce años cuando comenzó una trayectoria artística.
Federico se matriculó en la Escuela al Aire Libre de Coyoacán, entonces recién establecida por el maestro ‪Alfredo Ramos Martínez en la Ciudad de México‬ en 1922. Allí, el joven alumno absorbió las lecciones impresionistas de su maestro.
Poco después, el joven Cantú encontró trabajo como achichincle de Diego Rivera recién llegado de años en Europa y a punto de desencadenar un proyecto mural que cambió la ciudad capital e impulsó las carreras de numerosos artistas.
Cantú vivió el bohemio de París durante una década (1924-1934).
El humanista e intelectual mexicano Raúl Rangel Frías describió elocuentemente los colores de Federico Cantú como llenos de emoción lírica. Sus luminosos rojos y verdes crean y agregan sustancia a lo inmaterial. De hecho, creía que el artista tenía un toque de magos que le permitía dotar a sus pigmentos, consideraba la habilidad de dibujar de Cantú, incluso como un artista joven, lleno de energía, ya que las delicadas líneas de sus composiciones transmitían un vigor rítmico.
Cantú, sin embargo, no se quedó mucho tiempo en la Ciudad de México y navegó a París en 1924. Casi de inmediato se encontró con todas las luminarias de vanguardia como Pablo Picasso, Mateo Hernández, José Decrefft, Lino Eneas Spilimbergo, Gino Severini, Tsugouharu Foujita también el surrealista André Breton, Paul Éluard, José Moreno Villa, Cesar Vallejo, Antonin Artaud (quien vivió en México en la casa de Cantu durante 1936)
Viviendo en París, Cantú se muda a California donde presenta sus primeras grandes obras de exhibición como Madonna y Vírgenes mismas que se convertirán en un tema recurrente en la obra de Cantú.
Si bien los temas los había pintado desde sus días en la Escuela al Aire Libre de Coyoacán. Con el tiempo esta devoción por el arte sacro se vera incrementada gradualmente, de modo que en 1928 Cantú pinta su primer mural en Pasadena California , donde incluye la figura del Cristo Negro, así como el Descanso en la Huida a Egipto, donde la Virgen y el Niño son las figuras centrales. La serie de dibujos en tinta del Cuaderno de dibujo de Cantú ya narra los temas de este laberinto bíblico.
Existe una dualidad en el pensamiento del joven artista sobre las mujeres, que por un lado constituyen un símbolo de fertilidad y erotismo situándolos en entornos sacros y profanos.
Federico Cantú dijo sobre su llegada a París en 1930: "a mi regreso a Montparnasse, descubrí que mi taller había sido alquilado y las obras vendidas al mejor postor. Debo haber perdido miles de obras, incluidos dibujos, esculturas, bocetos y óleos. ".
En ese momento, Federico no se imaginó que, aunque regresó a París con la idea de completar el ciclo de diez años que había comenzado en 1924, su trabajo pronto volvería a estar en el limbo porque, como lo dijo Antonin Artaud en su visita de 1936. Para México, Francia se enfrentó a la incertidumbre de otra guerra.
Cuando Cantú regresó a México, comienza exposiciones extraordinarias junto con Diego Rivera, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco, el doctor Atl ... y pronto Federico escoge los temas de la vida bohemia de Paris ahora reflejados en el Bar Le Papillon.
Estos murales en panel que ostentaban el tema de Arlequín mimo que titularía “ La vida, la pasión y la muerte del arlequín” . Papillon Bar (1934), reflejan el espíritu bohemio de Montparnasse. La figura del arlequín acompañada de desnudos femeninos para Cantú proporcionó una inmensa inspiración mientras explotaba el tema en sus numerosos dibujos mientras vivía en París.
Un año después, Cantu comienza una larga carrera de exhibición en las Galerías Stendahl de los EE. UU. En el mismo período en que Picasso también expone el Guernica.
Muy pronto, Federico decide instalarse en Nueva York para exponer en los museos más importantes.
A lo largo de su vida, Federico se sintió atraído por el mundo de la mitología, como lo demuestran dos de sus dibujos más antiguos: Ícaro (1926) y Orfeo (1926).
Cantú, el incansable grabador y escultor, recrea escenas y personajes tomados del mundo fértil de la mitología grecorromana y mesoamericana. Describe mitos y narra todo el flujo de historias que en un tiempo sirvieron de base para una religión, y que a su vez incluye dentro de la iconografía católica, personajes e ideas delicadamente combinados, recordando el paso de un centauro a los pies del Nazareno.
Todas estas creencias, traídas a nuestra tierra en el continente americano, hacen de Cantú un excepcional maestro de la pintura. Las ideas y los temas duran más particularmente hasta nuestros días, dentro del mundo de las artes visuales.
Este universo irreal relaciona a lo largo de su existencia, un universo de formas y temas que seguirán el arte de Federico Cantú dentro de la divinidad misma, que se expresará años más tarde en la Iglesia Purísima de Monterrey, la Iglesia Parroquial de San Miguel de Allende, El Museo regional de Morelia, el ex Convento de San Diego y la ‪Capilla de los Misioneros de Guadalupe en la Ciudad de México‬ y, por supuesto, en la Colección de Pinturas del Museo Vaticano.
Hoy a treinta años de su partida nos admiramos de su legado recordando el laberinto trazada en su iconografía que va desde una sucesión de figuras mitológicas como Ulises, Apolo, Diana, Néstor, Casandra, Eurídice, Minotauro, Penélope, pasando por las figuras titánicas de nuestra historia , Tláloc, Xilonen ,Quetzalcóatl , Hidalgo, Morelos, Juárez , Zapata, Carranza………….
Federico se despide Recordando las palabras de Henry Miller.......... No tengo dinero,
ni recursos, ni esperanza. Soy el hombre mas feliz de la vida. Hace un año , hace seis meses, pensaba que era un artista. Ahora ya no pienso en ello; Ahora Soy.
Adolfo Cantú
Colección Cantú Y de Teresa