sábado, 2 de julio de 2022
martes, 28 de diciembre de 2021
Siguiendo la secuencia de ponencias virtuales iniciadas en la época de pandemia en 2020 , es en 21 donde se convierten en una realidad cas cotidiana
Iniciamos con 100 años de Muralismo
Caída de Tenochtitlan 500 años
Sin dudad fuimos los primeros y apenas un año despues diferentes foros toman estos dos temas
Tambien y con la dinámica de la exposición y curaduría en Monterrey NL 2021-2022
Pinacoteca organizo una serie de charlas en torno a la expo
Cuatro temas abordados en el segundo semestre de 2021
Al que se sumaron entrevistas , grabaciones de sala , y mesa de prensa
Dos de estos proyectos quedaron en sby:
El primero las entrevistas dedicadas la expo para publicarse en el Norte ‘ aun en espera de la publicación “
Y el segundo fue el programa que grabamos con el tema de RM , Fideas y Cantú
Aun en espera despues del colapso de la muerte de tres artistas regios en 2021
Aun tendremos una futura charla en tono a la publicación de libro de la expo , que seguramente se definirá en el primer trimestre del próximo año
A esta serie de ponencias sumamos dos dedicadas a el arte en la vida de Benito Coquet
En conclusión
Tanto las ponencias como la curaduría y documentación expuesta en esto últimos meses suman una serie de datos inéditos que dotaran de carácter a nuevas investigaciones y curadurías futuras
Adolfo Cantú
CYDT Collection
martes, 13 de julio de 2021
Algunos poemas
Renato Leduc
"Que tus tensas pestañas no se alejen a la luz misma. Que si lágrimas viertes las recoja pañuelo gris, el paño de la bruma".
Federico Cantú – Paris 1933
José Alvarado decía:
¿Existe Renato Leduc?
El residente en París, amigo de André Bretón y Benjamín Peret,
dueño de secretos indios y comedor de vidrio; otra, por si faltara, la de periodista solitario alojado en una casa ruinosa, y no debe olvidarse la del poeta renegado.
Vio la invasión de Hitler en París, lo despertaron los bombardeos nazis en Ámsterdam; Victoriano Huerta bebió tequila en su presencia, junto a un mostrador de tienda de la colonia Santa María; Álvaro Obregón tomó café a su lado arrimado a la lumbre en un vivac; Plutarco Elías Calles le dedicó órdenes militares . Hizo de Moscú a Pekín un recorrido de nueve días en el Transiberiano, y un ingeniero soviético le preguntó acerca de John Reed, justo al cruzar el Volga. Se dejó perder en Shanghái; se aburrió de Bruselas; paso por Madrid; un caballereiro fue su amigo en Portugal. Y antes, su estancia burócrata en la Secretaría de hacienda, como experto en sucesiones y legados. ¿Cuál de estas consejas es la auténtica? Acaso ninguna. Cada cual corresponde a un personaje distinto, pero todos llevan el mismo nombre: Renato Leduc.
Algunos poemas
Renato Leduc
Pensamos que ya era tiempo de ser románticos
y entonces confeccionamos un paisaje ad-hoc
saturado del más puro idealismo
y barnizamos la luna
de melancólico color.
adquirimos también
una patria y un Dios
para los usos puramente externos
del culto y del honor.
(Vertimos por la patria medio litro de sangre.
comulgamos con ruedas de molino
por el amor de Dios)
Y al fin fuimos cristianos
por esnobismo.
Necesitábamos precisamente
algún egregio sembrador de dudas
y en un baile de máscaras
la rubia Magdalena nos presentó a Jesús.
Y sucedió porque al atardecer
las pasiones jocundas acallaron
su estentório fulgor de dinamita.
Éramos mansos de corazón
y la carne del cosmos era una
estupenda belleza hermafrodita.
Ah…….y teníamos una dama
propia para el corazón.
Usaba las manos blancas
un albo cuello de cisne
y los ojos insolubles
a la temperatura del alcohol .
Era una dama Capuleta
hábil para charlar en el balcón.
Renato Leduc – Paris 1933
miércoles, 3 de marzo de 2021
Federico Cantú 1907-1989
jueves, 19 de marzo de 2020
À Paris, pendant la Première Guerre mondiale, la population n'a pas perdu l'art de s'amuser. On fit la fête au début pour se moquer de l'ennemi et se donner du courage : il allait prendre une belle raclée qui laverait l'affront de 1870 et ferait oublier la honte de l'affaire Dreyfus pour l'armée française disait-on. On poursuivit la fête ensuite, pour distraire les permissionnaires. Puis, quand trop d'horreurs eurent enlevé aux « poilus » l'envie de rire, la fête continua pour se consoler.
Après la fin du conflit, une génération nouvelle rêve d'un monde nouveau et proclame « Plus jamais ça ! ». On s'empresse de lui proposer de nouvelles griseries sur fond de musique. Venu d'Amérique avec les Alliés, le jazz fait son apparition mais également la danse, la radio et les sports, les industries avec les électroménagers etc, sur fond de très forte croissance économique...
L'utopie positiviste du xixe siècle et son crédo progressiste font place à un individualisme déchaîné et extravagant. André Gide et Marcel Proust donnent le ton littéraire de cette tendance qui s'exacerbe et croît avec le mouvement dada dont Tristan Tzara publie le manifeste. Le surréalisme d'André Breton n'est pas loin. L'Art nouveau foisonnant, fauché par la guerre, cède la place aux épures précieuses de l'Art déco.
Durant les Années folles, Montparnasse et Montmartre sont sans conteste les lieux de Paris les plus célèbres et les plus fréquentés, abritant ses prestigieux cafés tel la Coupole, le Dôme, la Rotonde et la Closerie des Lilas ou les salons comme celui de Gertrude Stein rue de Fleurus.
Montmartre, tout d'abord, constitue l'un des centres majeurs de ces lieux de rencontre entre ces intellectuels. Le quartier présente un aspect de modernité avec l'existence de trompettistes comme Arthur Briggs qui se produit à l'Abbaye. Mais pour l'écrivain américain Henry Miller comme beaucoup d'autres étrangers d'ailleurs, le carrefour Vavin-Raspail-Montparnasse est selon ses propres mots « le nombril du monde ». Il y est d'ailleurs venu écrire sa série des Tropiques.
À Paris, c'est plus précisément la rive gauche de la Seine qui est principalement concernée par les arts et les lettres, et tout cela se confirme durant les années 1920.


























